Junto con la Cuarta Transformación viene la “voladora”

Lic. Felipe Mendiola Parra

Xalapa, Ver., 17 de octubre del 2019.- Muchos escenarios políticos en nuestro país se volvieron cotidianos y nos parecían normales, tal vez no les hacíamos caso porque parecía que no nos llegaba su efecto.

Así supimos de dirigentes sindicales que por representar una organización de trabajadores se convertían, primero en candidatos y después en alcaldes, diputados locales, federales, etcétera y junto con eso dábamos por hecho, que serían ricos en los próximos meses o años.

Traían o traen escoltas, ayudantes y secretario particular, viajan a bordo de una Suburban pero además de todo eso, se volvieron prepotentes y algunos hasta altaneros.

De acuerdo al gremio o al volumen de trabajadores que representan es su status, así es que guardando las proporciones, cada uno de esos líderes flotaba lleno de poder.

No podemos generalizar pero contados los casos fueron honestos y respetuosos de los derechos de los trabajadores, porque la mayoría se olvidó de sus objetivos y principios para enriquecerse, comprar terrenos, carros último modelo, caballos de carreras y un abuso constante.

Esa atmósfera de corrupción la conocen perfectamente los patrones, entonces ellos mismos buscaban la forma de tener un líder a modo, que no les exija nada para los trabajadores. Nada de aumento salarial, uniformes, medidas higiénicas y mucho menos huelgas.

Supe de casos donde la empresa le entregaba al dirigente sindical las cuotas de los trabajadores de manera anticipada, es decir, en febrero le entregaban las cuotas de todo el año, entonces esas jugosas cantidades las hacían suyas, las invertían o se daban la gran vida y todo a costa de sus representados.

Con Carlos Salinas de Gortari vimos la caída del líder petrolero, Joaquín Hernández Galicia; con Enrique Peña Nieto vimos la caída de la dirigente del SNTE, maestra Elba Esther Gordillo Morales y ahora vemos algo similar con Carlos Romero Deschamps, quien ayer renunció a su cargo como secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana.

Los hijos de Carlos Romero: Paulina, Alejandro y José Carlos, fueron vistos muchas veces posando en yates de lujo, automóviles últimos modelo y finos restaurantes en distintas partes del mundo, derrochando el dinero del líder petrolero.

Su hijo Alejandro es propietario del yate “Guly” y en el año 2013 su nombre y fotografía ocupó las principales portadas de periódicos y revistas porque recibió de regalo un Ferrai Enzo con valor de 2 millones de dólares, al grado que cuando lo veían en fiestas o restaurantes en Miami, la gente comentaba que era hijo del dueño de Pemex.

Ahora le van a aparecer muchas denuncias de corrupción y de desvíos de dinero a Carlos Antonio Romero Deschamps, por lo que se puede observar junto con la Cuarta Transformación viene la “voladora” y es mejor que otros líderes que también tienen sus largos años al frente de esas organizaciones lo vayan pensando, porque vendrán las reacciones en provincia y cuidado. No menciono los nombres porque usted ya los conoce. Más claro ni el agua.

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